El síndrome del anfitrión que no se sienta en toda la noche
En muchas familias mexicanas, a quien le toca poner la casa para el 24 de diciembre o la posada se le va la noche calentando tazas de café una por una, buscando sillas prestadas y lavando el mismo sartén tres veces. Con tres ajustes de logística puedes dejar que la cena fluya sola desde las ocho de la noche.
1. Pon una estación de bebidas calientes donde cada quien se sirva solo
En lugar de tener ollas hirviendo en la estufa y servir con cucharón, coloca en una esquina del comedor una percoladora de 45 tazas con tazas apiladas, azúcar y canela a un lado. Se mantiene caliente toda la velada y cada invitado empuja la palanca con su propia taza.
2. Resuelve los asientos y la mesa de niños en 2 minutos
Nunca trates de apretar a 18 personas en un comedor de 8 sillas. Armar una mesa plegable tipo portafolio de 1.80 m con un mantel bonito encima te da 8 lugares extra al instante (o sirve como barra de buffet para las ensaladas, el pavo y los postres), y al día siguiente se dobla a la mitad detrás de una puerta.
3. Saca las botanas calientes sin usar las hornillas de la estufa
Mientras las hornillas están ocupadas con los platos fuertes, usa la freidora de aire con ventana iluminada para sacar tandas de botanas calientes en 10 minutos sin salpicar aceite.
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